El 2 de mayo de 2026 fallecía a los 89 años el diseñador español José María Cruz Novillo, autor de algunas de las identidades visuales más reconocibles de la España contemporánea. Con él desaparece una figura que, sin aspavientos ni presencia mediática, construyó la imagen visual de un país entero.

Desde que terminé de estudiar diseño, Cruz Novillo fue para mí una referencia inevitable. No por lo que decía, llevó siempre una vida discreta, lejos de los focos, sino por lo que hacía: resolver con una sola forma lo que otros necesitaban diez.

José María Cruz Novillo, diseñador gráfico español
José María Cruz Novillo, el hombre que diseñó España.

Un diseñador que empezó por accidente y acabó siendo imprescindible

Nacido en Cuenca en 1936, Cruz Novillo inició su trayectoria profesional en 1958 en Publicidad Clarín. En 1965 fundó su propio estudio, desde el cual desarrolló una producción gráfica que abarcó desde el ámbito empresarial hasta el político y el artístico.

Dejó la carrera de Derecho para entrar como dibujante en aquella agencia, y en 1959 comenzó a colaborar como diseñador industrial en SEDI (Sociedad de Estudios del Diseño Industrial). Lo que vino después fue determinante. Una carambola lo llevó a Nueva York, a trabajar para el pabellón español de la Feria Mundial de 1964. Volvió de allí con una forma de ver diferente: líneas geométricas, minimalismo, la forma al servicio del significado. En la España de entonces, eso era casi revolucionario.

Los trabajos que definen una época

Sin Cruz Novillo, la identidad visual de la España moderna sería irreconocible. Su huella está presente en cada rincón de la vida cotidiana: desde la cornamusa amarilla de Correos hasta la rosa roja en el puño del PSOE, pasando por la bola fragmentada de El Mundo, las estrellas blancas sobre rojo de la Comunidad de Madrid, los uniformes y el emblema de la Policía Nacional, y hasta los billetes de peseta que circularon durante décadas.

Entre sus trabajos más destacados figuran los logotipos de Correos, Renfe, la Policía Nacional, el Tesoro Público, El Mundo, COPE, Diario 16, El Economista, Banco Pastor, Endesa y la Fundación ONCE. Su labor se extendió al sector financiero con el diseño de las series de billetes de pesetas emitidas por el Banco de España entre 1978 y 1985. En cada billete, el retrato de escritores ilustres como Rosalía de Castro, Benito Pérez Galdós o Juan Ramón Jiménez, y en el reverso, citas y lugares ligados a su obra.

Y más allá del mundo corporativo: firmó la cartelería de películas de referencia del cine español, entre ellas El espíritu de la colmena, El sur, La escopeta nacional, Los lunes al sol, Barrio o Deprisa, deprisa. Más de ochenta carteles de cine, cada uno resuelto con la misma exigencia: extraer la esencia antes de dibujar nada.

Logotipos diseñados por José María Cruz Novillo: Correos, Renfe, Policía Nacional y PSOE
Algunos de los trabajos más reconocidos de Cruz Novillo, presentes en la vida cotidiana de varias generaciones de españoles.

El estilo que lo hizo eterno: la simplicidad como método

Su obra se caracteriza por la simplicidad y el juego con las formas geométricas y la simetría. Su diseño es fácilmente identificable, con trazos simples y gruesos, a menudo monocromáticos.

Eso no es un rasgo estético. Es una forma de pensar.

La simplicidad en diseño no es falta de complejidad: es el resultado de haber resuelto toda la complejidad por dentro, antes de llegar al papel. Un logotipo simple es siempre más difícil de hacer que uno complicado. Cruz Novillo lo sabía, y lo demostró durante cincuenta años seguidos.

Lo más sorprendente no es que un solo hombre firmara todo eso, sino que la mayoría de sus trabajos continúen en uso décadas después, resistiendo modas y tendencias. Es la prueba más contundente de modernidad: convertirse en clásico.

En mi propio trabajo como diseñador y como artista plástico, la simplicidad ha sido también el eje. No por seguir una corriente, sino por convicción: lo que no puede quitarse es lo que debe quedarse. Cruz Novillo lo aplicó a una escala que pocos han alcanzado.

Reconocimientos a una figura que la historia tardó en nombrar

A lo largo de su trayectoria recibió el Premio Nacional de Diseño en 1997, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2012 y el Premio Gráffica en 2017. En 2023 recibió el Premio Laus de Honor, que reconoció sus grandes aportaciones al mundo del diseño y la comunicación visual y el impacto que estas han tenido en el imaginario colectivo.

En 2019, Miguel Larraya y Andrea G. Bermejo le dedicaron el documental El hombre que diseñó España. Un título que al principio puede sonar exagerado. No lo es. En su Cuenca natal, la Escuela de Arte lleva su nombre.

Lo que queda

Con la muerte de José María Cruz Novillo desaparece uno de los grandes nombres de la creación visual española, un artista cuya obra logró algo reservado a muy pocos: convertir el diseño en memoria compartida. Sus símbolos seguirán presentes en estaciones, cartas, instituciones, banderas y en la retina de millones de ciudadanos.

Para quienes trabajamos en diseño e identidad corporativa, su legado es una lección que no necesita explicación: cuando una marca funciona de verdad, no se nota que hay un diseñador detrás. Solo se ve la marca.

Eso es lo más difícil. Eso es lo que hizo Cruz Novillo durante décadas.

Descanse en paz.

 

 

Fuentes: MAKMA / El Diario / Diario de Pontevedra / El Español / ENCLM / Público / Ara / Infobae España / La Voz del Tajo